sábado, 14 de julio de 2012

El Observatorio de Cádiz

El castillo de la Villa, observatorio


En 1753 Jorge Juan funda un observatorio astronómico, que emplazó en el torreón, del castillo de la villa gaditana, conocido como “Castillo Viejo o de la pólvora. La situación del castillo era la siguiente: ocupó el final de la calle San Juan de Dios, el llamado alto del Monturrio, en el ángulo SE del recinto medieval, en el lugar en que hoy se encuentra la guardería, contiguo al Arco de los Blancos.

Vicente Tofiño explica así la instalación del Observatorio en el torreón del castillo:” La pieza destinada para las observaciones astronómicas es una sala que tiene once varas y media en cuadro, y está formada sobre la espesa y fuerte bóveda de un torreón antiguo, cuya construcción y figura dan bastantes señas de ser obra de los romanos. La anchura de sus muros y firmeza de sus cimientos hacen de este edificio uno de los más sólidos de Cádiz. Los cuatro ángulos del Observatorio se dirigen a los cuatro puntos cardinales y por la parte del Sur se descubre el horizonte del mar, que está regularmente limpio y claro, por la bondad del clima y bella situación de Cádiz” 

De 1748 a 1750 Jorge Juan viaja a Londres y Paris en misión oficial y aprovecha para adquirir libros con destino a la biblioteca de la academia.

Por aquellos años se cierra el Colegio de Navegación que tenían  establecido en Cádiz los jesuitas y Carbonell logra para la academia la más documentadas de obras de matemáticas que poseían. Los libros adquiridos en Londres eran de los más valiosos y costosos de su tiempo.

Al instalarse el Observatorio, se conoció al castillo por “Castillo de Guardiamarinas”. Nuevos huecos se hicieron en troneras y tragaluces para colocar los aparatos propios de la astronomía. Encima de su puerta principal figuro durante muchos años el letrero; “Capilla, Cuartel y Observatorio de Guardiamarinas”.

Los oficiales y guardiamarinas efectuaron ensayos prácticos y desplazamientos con el maestro D. Luis Godin a Trujillo para observar el eclipse de Sol que tendría lugar el 26 de octubre de 1753, con el fin de fijar la longitud de la ciudad, comparando la observación con la que habían de hacer los astrónomos en Paris y Lisboa.

Con ocasión del traslado del Departamento a la Isla de León, Jorge Juan dirigió un escrito al ministro de Marina en el que exponía los inconvenientes que encerraba el mover de su colocación los instrumentos de la academia y Observatorio para su mudanza, mientras no existiera en aquel lugar paraje propio en que situarlos. 

Sometido al rey el asunto, dispuso no se tocasen por ahora y subsistan donde están, al cuidado y cargo bajo llave, con el fin ha de quedar con alojamiento en el castillo, hasta tanto no se trate de formar Observatorio en la Isla”.

En el Observatorio de Cádiz, trabajaron muchos científicos, que después ocuparían relevantes puestos en la Marina, entre ellos se incorporaron en mayo de 1783, para el estudio teórico y práctico de la astronomía bajo la dirección Tofiño: fueron José Vargas Ponce, Alejandro Belmonte José Luis Espinosa Tello, Luis María de Salazar y Julián Ortiz Canelas.

Algunos de ellos fueron a la vez que oficiales del Observatorio, maestro de la Compañía de Guardiamarinas.

Desde los tiempos del rey Sabio se hallaba la astronomía casi olvidada en España. Jorge Juan trató de restablecer en el observatorio que creó en Cádiz dependiente de la Real Compañía de Guardiamarina, cuyo capitán era entonce. Al no haber escasez de medio económico en la segunda mitad del siglo XVIII, se pudo dotar al Observatorio de Cádiz de muchos instrumentos, trayendo de Inglaterra los más clásicos y costosos de su tiempo, entre ello un mural muy apreciable, construido por John Bird. 

D. José Mazarredo Salazar en una instrucción en diciembre de 1788, decía, que “ni el quinto de los Observatorio extranjeros, puede compararse al nuestro en el sentidote instrumentos y que el rey tiene un tesoro en este género”.

Aprobada por la superioridad la erección de un nuevo observatorio en la Isla de León, fuero trasladaron desde Cádiz los instrumentos y enseres en agosto de 1797. Muchos de estos instrumentos habían sido enviados desde Londres, por D. Juan Jacinto Magallanes.

El traslado del Departamento a la Isla de León paralizó las tareas que desde algún tiempo efectuaba en el Observatorio Tofiño.

Una R.O. de 27 de junio de 1783 ordenó de inició de las tareas de confección de cartas marítimas de la península.

Desde 1786 se apreció la necesidad de destinar al Observatorio algunos de los oficiales que sobresalieron en el primer curso de matemáticas sublimes de Cartagena y Ferrol, junto a otros que destacaron en la profesión marinera. De esta forma se logró la maestría en el manejo de los instrumentos astronómicos-náuticos, en los cálculos de distancias y en otros casi desconocido en la Marina.

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