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jueves, 29 de mayo de 2014

Cai, Cai.

foto de José Madroñal Mulero

Son las palabras de un gaditano en Madrid. A quienes conozcáis la ciudad nos os dirá nada nuevo; a quienes no, no os dirá nada que no hayáis escuchado antes.

Dice la canción que “La Habana es Cádiz con más negritos. Cádiz es La Habana con más salero”. Porque dicen que tenemos algo de caribeños, pero es mentira, son los caribeños los que tienen algo de gaditano. 
Cádiz es la provincia con más arte de Andalucía, que a su vez es la comunidad con más arte de España, que a su vez es el país con más arte del mundo. Como gaditano de pro, y exiliado en Madrid, no hay nada que más me duela que estar lejos de mi Cai.
Pero mejor me dejo de pamplinas y paso a enumerar, brevemente, las maravillas de Cádiz.
GEOGRAFÍA 

-Cádiz es la capital más meridional del continente europeo. Eso es al sur. 
-A partir de Vejer de la Frontera ya se ve África así a simple vista, así que no me vengáis con eso de que tenéis vistas a la sierra. En Cádiz ves atardecer en el Atlántico mientras ves las cimas de los Atlas. Punto para Cádiz.
Cádiz se comunica con el resto del mundo:

1. Con España, se comunica por Sevilla, por medio de una autopista de peaje y una línea de tren que no es de alta velocidad, pero que va muy recta.

2. Con África se comunica con un ferry.

3. Con Gibraltar se comunica con una puerta grande y una valla, que aquí se llama una “cancela”. 

La ciudad de Cádiz es casi una isla, está conectada al resto de la provincia por un istmo muy fino y por el puente Carranza.. Cádiz es la única ciudad de España que tiene istmo. Porque Cádiz tiene de todo, menos empleos fijos y plazas de aparcamiento. No hay aparcamiento porque cada vez que se hace un “boquete” o sale agua o sale un sarcófago fenicio. Y por eso ya no hacemos más “boquetes”.
HISTORIA 

-Cádiz es la ciudad viva más antigua de Europa y tiene más de tres mil años. Aunque si vas en agosto a las cuatro de la tarde, lo de ciudad viva es mucho decir. 
-Cádiz es tan antigua que hay ruinas romanas de nueva construcción. 
-Cádiz también tiene el puente de La Pepa, que es el puente sin construir más antiguo del mundo. 
-Cádiz ha sido ocupada por los cartagineses, los fenicios, los griegos, los godos, los romanos, los árabes y actualmente por sevillanos y madrileños. 
-El que no pudo apoderarse de Cádiz fue Napoleón. Le pilló un poco lejos y, mientras tanto, redactamos la Constitución de 1812, que se llamó La Pepa, que fue muy avanzada para su tiempo, y de la cual nos ha quedado lo de “¡Viva la Pepa!” que se puede usar para casi todo.
-Cádiz fue centro comercial cuando descubrimos América y por su puerto pasaron riquezas incalculables, pero nunca se quedaron allí, porque el gaditano siempre ha sido honrado y generoso. 

-Por su posición estratégica y por envidia de su belleza y enclave privilegiado, Cádiz ha sido castigada con numerosos ataques a lo largo de su historia. Las derrotas más abultadas han sido en 1805, en la Batalla de Trafalgar, donde el inglés Nelson acabó con nuestros barcos como en una partida mala del Age Of Empires y, en 2006, que fue la última vez que Cádiz C.F. estuvo en primera división. 
DEMOGRAFÍA
-Hay poco más de un millón de gaditanos, porque lo bueno tampoco tiene que ser abundante. 

-Hay muchos gaditanos rubios, aunque la gente crea lo contrario. El gaditano está muy mezclado, no hay más que ver a Andy y Lucas. 
-Se habla mucho de la mujer cordobesa, pero la mujer gaditana es más o menos igual de guapa y mucho más espabilá. Para salir de la crisis, yo pondría a gobernar a cinco madres gaditanas. 
-Saldríamos en dos fines de semana. 
-Si eres de la provincia de Cádiz puedes ser de cuatro sitios:
a) De Cai: de la provincia.
b) De Cai Cai: de la capital.
c) De Cai Cai Cai: de la capital, pero de dentro de Puerta de Tierra (barrio de la Viña y alrededores).
d) De Jerez: que también eres de Cai, pero que tienes tus manías.
LENGUAJE
-El lenguaje gaditano es una evolución del andaluz, que a su vez es una evolución del castellano. Esto lo convierte en una de las formas de expresión más avanzadas del mundo y, según los expertos, en 2050 más de la mitad de la población mundial hablará gaditano.
-En Cádiz no se cecea, ni se sesea, ni se jejea. Se hacen las tres a la vez y según convenga. 

-El gaditano está orgulloso de su acento. Solamente Kiko Narváez intenta hablar fino y no le sale.
-En Cádiz cuando alguien se hace el fino, se le llama “fisno” y se ríen de él.
-Si has nacido niño te llamarán “pisha” y si has nacido niña “shosho”. Esta metonimia genital se aplica tengas 3 meses de vida o 84 años de edad y es de las cosas más prácticas del universo.
-El gaditano lleva forjada a fuego la ironía, el sarcasmo, la guasa y la chufla. Es el único lenguaje del mundo que permite hablar sin hablar.
-También es el único lenguaje en utilizar la triple negación “No, ni na” como afirmación. “- ¿No vas a comer jamón? - No, ni na”.
-Polivalencia del lenguaje: dicen que los esquimales tienen 50 palabras para decir nieve y los gallegos tienen 100 para decir lluvia. Mientras tanto, los gaditanos tienen 294 formas de pronunciar “hijoputa” con sus 294 significados diferentes.
-El gaditano nunca miente, un gaditano exagera. Un gaditano medio exagera unas 58 millones de veces al día.
-En Cai se abrevia, se resume. De claro se pasa a “aro”. De fíjate a “Ite”. De chiquillo se pasa a “quillo” y de “quillo” se pasa a “illo”. Si tu conduces un coche por Cádiz y alguien te hace una pirula, le puedes decir “Disculpa, pero acabas de hacer una maniobra peligrosa que casi acaba con un choque entre nuestros vehículos” o “¡Illooo!”, que en ese contexto significa lo mismo.
-El gaditano es un lenguaje económico. Un gaditano te puede escribir una novela con introducción, nudo y desenlace en un sólo tweet.
-Un saludo típico en la calle es un “- ¡Eh! - ¡Ah!”. Más corto no se puede.
-Si alguien es de Cai Cai utilizará la palabra "bastinazo" como palabra comodín. Un bastinazo es una unidad de medida, impresión, calidad, cualidad, fondo o forma. La expresión “Ohu, pisha, qué bastinazo” se puede sustituir por cualquier tipo de exclamación. Otros ejemplos de su uso son: “Bastinazo de gente hay en la playa”, “Qué bastinazo de moto te has comprado, pisha” o “Un bastinazo tu prima, Juan Rafael”.
-El gaditano es experto en el insulto fino, y si bien hay palabras explícitas como “sieso” o “carajote” que tienen mucha gracia, un gaditano te puede poner de vuelta y media y a ti hacerte gracia.
-Para describir bondad se utiliza “buena gente”. “Paco es muy buena gente” o “Paco es un montón de buena gente”. En gaditano, a diferencia de lo que ocurre con el sevillano o el granadino, no existe una palabra para decir “mala gente” porque no la hay. 

-Lo que sí hay es algún pesado. A estos los denominamos “jartibles”.
CULTURA
-Cádiz es el lugar de España con más artistas por metro cuadrado. En los castings de “Tú sí que vales” y “Factor X” ponen un cupo de gaditanos para que pueda competir gente de otros lugares. 

-La tierra gaditana ha sido cuna de artistas ilustres como Rafael Alberti, Manuel de Falla, José María Pemán o las Costus. También las dos grandes de España, Lola Flores y Rocío Jurado, nacieron en Jerez y Chipiona. 
-Si todo esto no les parece suficiente, también tenemos a Bertín Osborne, que junto con Paul Newman es el único artista que tiene una marca de productos alimenticios. 
-En todos los pueblos de Cádiz hay Semana Santa, Feria y una hermandad del Rocío. Con esas tres cosas puedes estar entretenido todo el año. 
-Además de todo esto, está el Carnaval, que es la sublimación del arte gaditano. En Carnaval, aparte de disfraces, hay chirigotas, comparsas, coros y cuartetos, que compiten todos los años en el Teatro Falla. Un gaditano carnavalero se sabe el nombre de todas las chirigotas y comparsas importantes de los últimos 25 años. Podemos olvidarnos de lo que hicimos ayer, pero el popurrí de “Terror terrorífico en la casa del horror horroroso” nos lo sabemos de memoria. Una de las aficiones favoritas del gaditano es criticar los resultados del Carnaval, que siempre son tremendamente injustos.
DEPORTE
-Hay dos equipos de fútbol importantes, el Cádiz y el Xerez, entre los cuales hay una feroz rivalidad, aunque ninguno de los dos pasa ahora mismo por su mejor momento.
-En verano se celebra el Trofeo Carranza de fútbol, que es una excusa que usan todos los de Cai Cai para hacer barbacoas en la playa. Es entonces cuando el estadio está vacío y la playa llena. 

-El mejor jugador de fútbol de la historia, muy por delante de Maradona, Messi o Cristiano Ronaldo, se llamaba Mágico González, era salvadoreño y jugaba en el Cádiz. Mágico González jugaba en los 80 con un señor que se llamaba Carmelo que era defensa central y tenía bigote y con otro señor que jugaba de lateral derecho que se llamaba Juan José o “Sandokan” y que tenía barba. A Mágico González le gustaba la noche más que a Charlie Sheen y por eso no fue Balón de Oro.
-Otros deportes típicamente gaditanos son la vela, el kitesurf, el polo, las carreras de caballo en la playa de Sanlúcar y las clásicas carreras de lanchas rápidas entre contrabandistas y la guardia civil.
TURISMO
-Cádiz es un sitio horrible. No vengáis nunca.
-Es broma, Cádiz es el mejor lugar del mundo, pero no nos gusta que se llene de gente ni que construyan muchos edificios, que aquí se llaman bloques.
-Cádiz y Jerez son ciudades llenas de vida, cultura, historia y de mil callejones donde perderse, pero el turista viene a la playa, y cuando haya levante ya si eso visitará las ciudades.
-Hay pueblos como Conil o Vejer de la Frontera donde te quieres quedar a vivir, pero no te vas a quedar porque no te atreves a cambiar de vida como en los anuncios de Aquarius.
-Las playas de Cádiz son las mejores de España. El Atlántico es limpio, de agua fría, de mareas grandes y de arena blanca y fina. Si alguien no ha estado nunca en El Palmar, Bolonia, Punta Paloma, Zahara de los Atunes, la playa de los alemanes, Caños de Meca o las calas de Roche, no sabe lo que es una playa.
-Cádiz es un lugar de contrastes. Es la provincia donde más horas de sol hay al día, pero también tiene el sitio donde más llueve en España, que está en la sierra de Grazalema. La sierra de Grazalema es uno de esos tesoros perdidos de los que nadie habla y es mejor así.
-Siguiendo con los contrastes, Cádiz en carnavales es el lugar más divertido, pero tiene Sotogrande que es el sitio más aburrido de Europa.
EL VIENTO
-En Cádiz hay una temperatura media anual de unos 18ºC, pero eso da igual, lo importante es si hay viento de levante o hay viento de poniente.
-El poniente viene del mar, es fresquito (a veces demasiado) y deja un clima agradable con una brisa suave que te obliga a ponerte la mantita por la noche en agosto. El poniente es traicionero, porque a pesar de la temperatura, hay un sol de justicia que te va a quemar hasta el hueso.
-El Jardín del Edén de Adán y Eva era Cádiz sin levante.. El levante es un viento que viene del este, vuelve locos a los que viven en Tarifa y hace de tu día de playa un auténtico infierno. Puede llegar a velocidades de 50 nudos. 50 nudos no sé cuánto es pero en Cádiz se le llama “levantera” o “levantera der carajo”. El levante hace que la arena de la playa sean perdigones y que las sombrillas vuelen hasta las indias orientales pasando por América.
-El deporte favorito de los gaditanos es predecir el viento. Una conversación típica es la siguiente:
- Que levantera vamos a tener mañana...
- Illo, esto ya no es Levante, esto está cambiando a sur.
- Qué va a cambiar… tenemos Levante hasta el lunes.
- Que no pisha, que levante juevero no es dominguero.
- Hazme caso, ¿tú no ves la mancha mosquitos que hay? Pues esto es levante, pisha.
- Tú va a ver como el sábado salta el poniente.
- Ajolá, porque vaya veranito estamos pasando de calor.
- Flama, pisha… flama.
-Cualquier extranjero que intente entrar en una conversación así, saldrá inmediatamente “revoleao”. 

CHISTES
-Estamos hartos de los clichés que dicen que los gaditanos no trabajamos, pero somos graciosos y estamos todo el día contando chistes. Los gaditanos, además de contar chistes y no trabajar, también dormimos la siesta y tomamos cubatitas.
-Estereotipos aparte, el gaditano es gracioso porque desde que nace está riéndose de sí mismo. Si Freud hubiese vivido en Cádiz hubiese renegado del psicoanálisis. De hecho, si Freud hubiese vivido en Cádiz, hubiese trabajado en Astilleros.
-Porque no hay sitio en España con más paro y que haya sido más maltratado, desvalijado y olvidado que Cádiz, pero sus habitantes se levantan todos los días con una sonrisa y sobreviven con humor, sabiduría e inteligencia.
-En Cádiz lo que hay es arte, gracia y salero (y no significan lo mismo). No hay piropo más bonito para una gaditana que un “Qué arte tiene, shosho”.
-Un gaditano se cae por una escalera, se rompe el brazo y a la pregunta de “Pisha, ¿te has caído?” contesta “No, shosho, me he tirao”. Eso es un gaditano. Gracioso aunque tenga el brazo mirando a Rota.
-Porque en Cádiz las cosas no se ponen mirando a Cuenca. En Cádiz se ponen mirando a Rota, que más o menos todos sabemos dónde está.

GASTRONOMÍA
-Una de las leyendas más falsas del turismo español es que en Cádiz no se come bien. En Cádiz se come y se bebe como en ningún sitio. Palabra. 
-Y es que no hay nada como un pescaíto bien frito, como una madre jerezana haciendo menudo, carne al toro y papas con chocos. No hay nada como comerse una urta a la Roteña en El Faro, una pavía de merluza en Casa Paco, el origen de la vida de Aponiente, la caballa adobada del Gonzalo o la perdiz a la piñonera del Chato. No hay como un guiso de cazón puertorrealeño o unos langostinos en el Bigote de Sanlúcar. No hay como el sashimi de atún de Barbate de El Campero, un morrillo de almadraba en La Chanca, una mojama de bacoreta, unas huevas aliñadas, o un festín con vino fino en la feria de Jerez. No hay como un tapeo por la Viña, como un desayuno en la Venta el Pollo o como unos camarones en cucurucho en la playa. No hay como un chuletón de retinto en una terraza de Vejer, como un bocinegro en El Palmar y un borriquete en Conil. No hay mayor placer que unas cañaillas con una manzanilla o un queso payoyo de Grazalema, con un buen tinto de la tierra. 
Si es que en Cádiz, hasta en las papas aliñás hay arte. 

Esto no es mío ¡ya me gustaría a mí! lo encontré rulando por Internet me gusto, y aquí lo dejo

martes, 10 de mayo de 2011

Teatro de Aficionados

Cuarta parte de:
Cádiz; ciudad con tradición teatral


Teatro Jaime Balmes


Durante el siglo XVIII se construyó en la calle Arbolí, nº 5, hermoso edificio con destino a casino.


Dicha construcción fue costeada mediante una suscripción de los socios del mismo, integrados en su mayor parte por franceses establecidos en Cádiz, dedicados al comercio, así como también por extranjeros de otras nacionalidades consagrados a la misma actividad.


Este lujoso edificio, además de otras dependencias, poseía un salón de orden romano de 26,74 mts y 8,35 de alto. Tenía cinco grandes arcos del mismo orden, los cuales por uno de sus costados comunicaban con galerías que daba paso a un precioso jardín.


Las paredes de este salón estaba adornadas con bonitas labores de estuco, todo ello dentro de una línea del más exquisito gusto, constituyendo esta finca no sólo una excelente casa de recreo, sino también una lonja útil para los negocios, por las numerosas personas que acudían a sus amenas y gratas reuniones.


En estas reuniones se suscitaban muchas disputas y por las distintas lenguas que hablaban sus socios, el vulgo vino a denominar a este Centro “La Camorra”.


Durante la Guerra de la Independencia y debido a ser sus socios en gran mayoría de origen francés, quedó abandonado el edificio, incautándose del mismo la Junta de Represalias.


Al fundarse el Ateneo de Cádiz el 28 de Abril de 1855, se estableció en este edificio, construyendo un teatro en este salón, habiéndose conservado en su embocadura.


El teatro resultó muy capaz para recreo de sus socios y estaba adornado con gran lujo y buen gusto.


Al abandonar este local el Ateneo, se fueron estableciendo en el mismo con el transcurso del tiempo diversas asociaciones que utilizaron este Teatro para sus fines artísticos y culturales, todas merecen una breve mención: en 1865 se estableció el “Círculo Artístico Recreativo”, en 1881, el Gobernador Civil concedió para establecer en la plata baja del edificio, un “Círculo Recreativo y Liceo Dramático”, a finales del siglo XIX, también tuvo su sede la “Real Academia Filarmónica de Santa Cecilia”, hacia el año 1923 se estableció en este edificio el Salón “Kursaal Gaditano, que ocupo los tres pisos de la citada finca.


Teatro “La Infantil


Se estableció a mediados del pasado siglo, en la planta baja de la finca número 2 de la plaza de Topete. Era de reducidas dimensiones y sólo disponía de las localidades de silla. Como indica su denominación, se dedicaba principalmente a dar funciones para los niños.


Durante las fiestas de Navidad se daban representaciones con los muñecos de “La Tía Norica”, actuando también en otras ocasiones cuadros artísticos de niños aficionados que ponían en escena Estampas del Nacimiento de Jesús y cuentos infantiles escenificados.


Algunos años después, su propietario se dedicó a otras de mayor envergadura, comenzando a actuar agrupaciones de aficionados que ponían en escena dramas y comedias para el público adulto.


Teatro de la Posada de la Academia


A mediado del siglo XIX, se estableció este Teatro, en la misma Posada que arrendaron los Condes de Alcudia para la Academia de Guardias Marinas, en el siglo XVIII, la que se encontraba situada en la calle Fabio Rufino, 2.


El local era muy amplio, sólo se daba una función que comenzaba a las ocho de la tarde, los jueves, domingos y festivos. Tras una sinfonía se ponía en escena por una compañía de aficionados, una o dos obras teatrales cortas y después, como fin de fiesta, actuaban artistas aficionados de diversos géneros, tales como ilusionistas, cantantes, recitadores, etc.


En el año 1855 se puso en escena en este Teatro, la obra en verso dividida en dos actos, original del autor gaditano D. José Sanz Pérez y música del maestro D. Mariano Soriano Fuertes “El Tío Caniyitas”, la que ya se había estrenado con gran éxito en el Teatro San Frenando de Sevilla, en 1849. la representación de esta obra en nuestra ciudad, la que estaba compuesta a base de cantos populares del pasado siglo, constituyó un importante acontecimiento, manteniéndose varios días en el cartel y como original propaganda de la misma, se vendieron abanicos en la puerta del teatro, con dibujos alusivos a dicha obra.


El historiador gaditano D. Adolfo de Castro y Rossi, hizo la crítica de dicha obra en la prensa, teniendo frase de elogio para la misma.


En el año 1861, la finca en que se encontraba instalado este Teatro, que lindaba con el Municipio, fue derribada en unión de otras colindantes, para la ampliación del Ayuntamiento.


Teatro Circulo Gaditano


En el mes de Abril de 1867, bajo la presidencia del comerciante y propietario D. Diego Carreras, se constituyó la Sociedad “Círculo Gaditano para el Fomento de las Artes”, en cuya finalidad era proporcionar mediante una módica cuota mensual, recreo lícito y la educación necesaria a la clase trabajadora, según sus distintas ocupaciones y en consonancia con gustos y deseos.


Dicha Sociedad estableció su local social en la Plaza de Jesús Nazareno, 12 y de acuerdo con el programa trazado, en el mismo se establecieron clases sobre distintas materias y se instaló una biblioteca.



Para recreo y esparcimiento de sus socios y familiares, se construyó un bonito y cómodo teatro. Dicho Coliseo que era espacioso, disponía de localidades de palcos y butacas y se encontraba alumbrado con lámparas de aceite.


Fue denominado por el público “Cabaña Suiza”, por tener la forma de dicha construcción.


En Noviembre de 1868, la Sociedad de recreo “Tertulia Gaditana” fijó su sede social en el mismo local, para la utilización del teatro se redactaron unas normas.


En Abril de 1875, se dotó a este Teatro de alumbrado de gas, efectuándose en el mismo notables mejoras, y dándosele el nombre de “Bretón”, en memoria del poeta D. Manuel Bretón de los Herreros.


Al establecerse, algunos años después, en la finca que ocupaba este “Circulo Gaditano” y en otras colindantes el “Centro Católico de Obreros” (Institución de recreo y enseñanza a cargo de los Hermanos de las escuelas Cristianas), este Coliseo quedó para salón de actos, conferencias, conciertos y representaciones teatrales.


En el año 1936, al ser incendiado el “Centro Católico de Obreros” desapareció entre las llamas este Teatro.


Teatro Cervantes


En Septiembre de 1873, se constituyó en nuestra Ciudad un nuevo Centro de amena reunión, bajo la denominación de “Centro Mercantil Recreativo”, que estableció su local social en la finca número 19 de la calle Bilbao, en cuyo edificio estuvieron anteriormente instaladas la capilla y escuelas evangelistas.


La instalación de dicho Centro fue sufragada íntegramente por el comerciante y presidente de dicha Sociedad, D. José María Rey , siendo la finalidad de esta Asociación proporcionar a la clase obrera ameno y agradable esparcimiento mediante un escaso desembolso, consistente en el pago de la cuota mensual de la misma.


En la plata superior se instalaron la secretaría, biblioteca, bar y sala de juego diversos.


En el salón bajo, que era de gran amplitud y se encontraba decorado con suntuosidad y gusto, se instaló un teatro, colocándose al efecto al final del mismo un bonito y amplio escenario.


Este local, al que se denominó “teatro Cervantes”, se celebraron reuniones, bailes, conciertos y representaciones teatrales de diversos géneros. Su inauguración tuvo lugar en septiembre de 1873, celebrándose un concierto instrumental bajo la dirección del maestro de capilla de la Santa Iglesia catedral.


También se celebraron en este Coliseo otras atracciones muy diversas, ente las cuales destacar por su curiosidad y rarezas: en 1874 y sucesivos una exposición artística y científica, en la que se exhibieron momias, hermanos siameses, fetos en aguardiente, el ruiseñor de las dos cabezas y piezas mecánicas de la Inquisición.


El solo anuncio de esta exposición despertó gran interés entre el público, prolongándose la misma durante varios días y formándose a las puertas del Teatro largas colas de personas para poder tener acceso al mismo. La entrada, sólo se permitían a los hombres.


Dicha exposición fue tema de comentario general durante un largo espacio de tiempo y en el Carnaval del año siguiente se cantaron varias coplas alusivas al fuerte impacto que había causado en el público.


Algunos días después se instaló en este mismo Teatro un Museo Etnológico y Anatómico, cuya inauguración tuvo lugar en Septiembre del mismo año.


Este Museo, que según se indicaba en la propaganda, había obtenido un gran éxito en Londres, Paría y Estocolmo…, se exhibieron diversos fenómenos humanos y de otras clase, este si podía ser visitado por mujeres, los ejemplares más raro y extraños habían sido colocados en una sala especial, para que no fueran visitados por aquellas personas más emotivas y sensibles.


En Agosto de 1876, se instaló en este local un café-teatro, formándose una Compañía de zarzuelas integrada por aficionados. Las fiestas de Carnaval se celebraban en este local con gran solemnidad, se adornaba profusamente, dándose durante esos días bailes de sociedad y de disfraces y actuaban aquellos coros y comparsas que más se habían destacado en las citadas fiestas.


Al extinguirse el “Centro Mercantil Recreativo”, el Teatro Cervantes tuvo diversos empresarios, a fines del 1884, se supone que ya no existiría dicho coliseo, ya que se trasladó a dicho local la firma comercial, dedicada a la venta de pianos de las mejores marcas. La citada Empresa transformó el Teatro en una sala de concierto.


Teatro Campos Elíseos


En el año 1869, el comerciante y propietario D. Juan Bautista, construyó en una amplia superficie de terreno que poseía en la Avenida de Portugal, un complejo de recreo bajo la denominación de “Campos Elíseos de Nuestra Señora de Regla”.


Esta instalación que fue creada para esparcimiento y recreo de la numerosa clientela de aquellos contornos de Extramuros que allí acudía dando prosperidad al naciente Barrio de San José, estaba rodeada de unos muros dentro de los cuales había jardines, alamedas, almacén de comestibles, restaurante y tienda de vinos y licores. Y para completar dicha instalación, se construyó también un Teatro, con capacidad para cuatrocientas personas.


En este Teatro actuaban Cuadros Artísticos que solían poner en escena obras teatrales cortas. También actuaban artistas aficionados de diversos géneros, tales como ilusionistas, caricatos y artistas de cante flamenco, cuyo aliciente era de constituir veladas que despertaran el interés popular. Durante muchos años fue el único Coliseo existente en extramuros.


También se celebraban en este Teatro concursos de cante flamenco entre aficionados y nota característica de dicho local era el acompañar el público asistente, con sus palmas, las actuaciones de estos artistas.


Teatro del Cristo


Hacia el año 1880, D. Rodolfo de Olea y Viaña, que con la fabricación de naipes de la marca de su apellido, había logrado reunir una fortuna, llevando de su afición al teatro, construyó a sus expensas un teatro para aficionados en un local de la plata baja de la finca número 5 de la calle Santo Cristo, el que debido a su lugar de emplazamiento, se denominó “Teatro del Cristo”.


En este local actuaban cuadros de aficionados, a los que el Sr. Olea, en muchas ocasiones y dada su característica generosidad, costeaba tanto el alquiler del vestuario como el decorado de las obras puestas en escena.


Al fundar D. Rodolfo de Olea, en el mes de Septiembre de 1883, el periódico de anuncios “El Indispensable”, que se editaba en su propia litografía, las representaciones de este Teatro se anunciaban en dicha publicación, la que se distribuía de forma gratuita.


Animado tal vez por los triunfos conseguidos en este local, en el año 1886 D. Rodolfo de Olea construyó el Teatro Cómico, en el año 1886.


Teatro “Los Amigos del Arte”


En la primera decena del siglo XX se fundó una Sociedad cultural y recreativa bajo la denominación, de “Los Amigos del Arte”, cuya finalidad indica su denominación, la que se sostenía con cuotas de sus socios y que radicó siempre en Extramuros. Independiente de sus actividades artísticas, dicha Sociedad presentaba su valiosa y entusiasta colaboración a otras manifestaciones de tipo cultural, como lo aprueba el hecho de que junto con la Sociedad de Turismo, patrocinó las excavaciones arqueológicas que se realizaron en la “Punta de la Vaca”, durante los meses de Septiembre y Octubre de 1912 y que proporcionaron tan valiosas piezas a nuestro Museo Arqueológico.


Esta Sociedad tenía un Cuadro Artístico del que formaron parte a través de los años destacados aficionados, que puso en escena numerosas obras teatrales. También organizaba conciertos, conferencias y otros actos de carácter cultural y recreativo para sus socios. A mediados del presente siglo tuvo un pequeño Teatro en la Plaza de San José, que dio muestras de gran actividad escénica de 1945 a 1957. Dicha Sociedad subsiste actualmente, pero al margen de las actividades teatrales de que dio muestra en los pasados años.


domingo, 6 de febrero de 2011

Teatro de Verano

Tercera parte de:

Cádiz; ciudad con tradición teatral.


Teatro del Parque


Al inaugurarse el parque Genovés el día 1 de Agosto de 1892 por el Ayuntamiento, se construyó en dicho Parque el teatro del mismo nombre, al que también se le denominó Salón de Conciertos.


Se encontraba situado en el mismo lugar que ocupa el actual, formando un bonito pabellón aislado del Parque Genovés y lo constituía un amplio salón decorado con sencillez, cuya airosa techumbre sostenían grupos de artísticas columnas de hierro.


Al frente del mismo se encontraba instalado un amplio graderío, a continuación las localidades de sillas y al fondo su espacioso escenario. Su inauguración tuvo lugar el día 5 del citado mes y año.


Durante los años posteriores a su inauguración se dieron en este local, además de conciertos, numerosas representaciones de óperas, zarzuelas y espectáculos de variedades, en las más diversas épocas del año.


Entre los diversos espectáculos que se dieron en este Teatro, hemos de destacar los siguientes conciertos por el buen recuerdo que los mismos dejaron entre quienes los presenciaron:

En Agosto 1899 ofreció un magno concierto la Real Academia Filarmónica de Santa Cecilia, en el que tomaron parte los profesores y alumnos más destacados de dicho Centro.

El Septiembre de 1901 dio un concierto el gran compositor gaditano D. Manuel María de Falla.

En 1902, la que fue luego eminente concertista de piano, la gaditana Carmen Pérez García, dio su primer concertista de piano, cuando sólo contaba cinco años de edad, actuación que fue igualmente muy aplaudida y causó un gran impacto en el público, debido a la corta edad de la artista.

En 1919, cuando se encontraba en la cumbre de la fama, la citada con concertista de piano volvió a ofrecer un recital en este mismo lugar.

En el año 1916 se cerró este teatro, permaneciendo sí algún tiempo y volviéndose a abril en 1920, a partir de cuya fecha sólo funcionaba en temporada oficial de verano de junio a septiembre.


Coincidiendo con la Velada de Nuestra Señora de los Ángeles en Agosto de 1924, se organizó por el Comercio y la Industria una Feria de Muestras en el Parque Genovés, en la que se exhibieron en numerosos “stands” diversos productos comerciales gaditanos.


El teatro del Parque fue transformado en un precioso salón adornado con valiosos cuadros aportados por diversos museos, completando la decoración con plantas, tapices, lujosos cortinajes y numerosas bombillas de colores.


También en el mes de Mayo de 1927 y con motivo del Congreso de la Asociación Española para el Progreso de las Ciencias celebrado en Cádiz, al que asistieron, entre otras personalidades, los Reyes D. Alfonso XIII y doña María Victoria Eugenia, se celebró en este Coliseo una Exposición de materiales científico, a la que concurrieron la más importantes casa entonces existentes dedicadas a la fabricación de aparato de esta clase.


A comienzo del año 1936, el Ayuntamiento, acordó la construcción del Mercado de Abasto de la Merced, aprovechándose para la construcción de dicho Mercado, el armazón de hierro del teatro del Parque, que desde hacia algunos años se encontraba cerrado.


Hoy ese mercado se ha convertido en el Centro Municipal del Arte Flamenco de La Merced.


Teatro Escudero


A comienzo del siglo XX, el industrial D. Francisco Escudero Guerra, construyó en el muelle, junto a la muralla de la Cuesta de las Calesas un teatro al que le dio el nombre de su apellido.


El edificio era de madera y de gran amplitud y disponía de localidades de sillas y gradas. En las dos puertas principales había colocados unos muñecos de gran tamaño que mediante un dispositivo mecánico realizaban graciosos movimientos, para atraer al público.


El teatro se dedicaba preferentemente al género chico y varietés y en el mismo se daban dos funciones diarias.


Hacia el año 1912 dicho teatro se transformó en “Salón de cinematógrafo”, siendo uno de los primeros locales que en nuestra Ciudad se dedicaron a este género, lo que como es de suponer atrajo la curiosidad e interés del público.


Como detalle curioso sobre las primeras proyecciones que se dieron en este salón, hemos de consignar que desde el escenario un hombre con un puntero, a la vez que iba señalando sobre el telón, explicaba al público los diversos pormenores de las imágenes representadas.


Teatro Circo de Verano


En el año 1910 se instalo en los terrenos de las murallas frente a la calle Sánchez Barcáiztegui, un teatro de madera de gran amplitud, que tenía un espacioso graderío con capacidad para dos mil espectadores, bajo la denominación de Teatro Circo de Verano, cuya instalación disponía de un bar anexo al mismo.


Algún tiempo después y con motivo de las fiestas del Primer Centenario de las Cortes de Cádiz, se reformó la Avenida de Isaac Peral, que se inauguró en tales actos, por lo cual el teatro se en la necesidad de trasladar su emplazamiento frente al antiguo edificio de Aduana, dando su frente a la calle Alcalá Galiano, de donde en el año 1919 con de construirse la verja de hierro para el Depósito Franco, tuvo que trasladarse a lugar próximo al monumento de las Cortes, entonces en construcción.


Y en 1928 al ser urbanizada la Plaza de España, dicho Coliseo tuvo que abandonar este lugar, desapareciendo tras haber realizado una brillante campaña teatral durante su existencia.


Por su escenario desfilaron con gran éxito los más famosos artistas de la época, así como Compañía de Zarzuelas, comedias y variedades que gozaban de más famas en aquel tiempo, cuyas actuaciones se vieron siempre asistidas del concurso popular.


El escritor gaditano D. Adolfo Vila Valencia, estrenó dos obras en este local:

En 1926 “Las Cigarreras de Cádiz”, sainete en prosa en un acto y dos cuadros, en 1927 “El mártir de la sierra o el loco de las minas” tragedia rural en prosa dividida en tres actos.


Los domingos se acostumbraban a dar sesiones infantiles en este teatro, una de las que quizás dejo mejor recuerdo entre el público infantil fue “Troupe Sibaritas” por la curiosa originalidad en aquel tiempo.

Teatro José María Peman


En el año 1955, merced a las gestiones de las Autoridades gaditanas, el Ministerio de Información y turismo concedió a Cádiz la celebración de los Festivales de España.


Para la actuación de las compañías programadas se improvisó un escenario en el lugar conocido por “La rosaleda”, del Parque Genovés, en cuyo lugar estuvo anteriormente situado el primitivo Teatro del Parque y Salón de Conciertos.


Para establecer este Teatro al aire libre los obreros municipales tuvieron que hacer desaparecer la entonces marchita rosales, un grupo de poetas gaditanos hicieron pública en la prensa su clamorosa indignación por tal hecho, indicando que se podía haber escogido otro lugar para ello, evitándose así la desaparición de una de las zonas más bonitas de dicho parque.


El teatro se llevo a cabo en el corto espacio de dos meses, resultando un Teatro al aire libre, como entonces no había otro en España.


La viga de la embocadura del escenario mide doce metros de luz y la visera voladiza, la iluminación, tanto del Teatro como la artísticamente situada a lo largo y ancho del paseo de Palmera que conduce al Teatro, así como la del vestíbulo del mismo.


Este Coliseo cuenta con palco laterales y tres filas de ellos paralelos al proscenio y entre estos, tres zonas de sillas: A, B, C, siendo su aforo de dos mil espectadores.


Primero se denomino este Coliseo “Teatro de Verana de La Rosaleda”, por el lugar en que se encuentra emplazando y algún tiempo después, se le dio el nombre del ilustre gaditano.


Su inauguración tuvo lugar el jueves 9 de Agosto de 1956, con la actuación del ballet de “Luisillo”, del ciclo de los festivales de España.


viernes, 19 de noviembre de 2010

Circos - Teatro

Teatro del circo


En el amplio patio del Hospital de Nuestra Señora del Carmen, en cuyo lugar hubo anteriormente establecido un picadero, donde los picadores adiestraban a sus caballos, se construyó en el año 1846 el “Circo Olimpia”, al que se tenía acceso por una calleja que desembocaba en la calle Maria de Arteaga.


El citado circo era de madera de gran amplitud y su techo estaba cubierto por un toldo de lona. El hecho de ser el primer circo que se estableció en nuestra Ciudad, atajo la curiosidad del público, el que le dispensó una favorable acogida que se prolongó muchos meses.


En el mismo actuó durante más de dos años y con un gran éxito una compañía ecuestre y gimnástica bajo la dirección de Paul Lalibean, dándose dos funciones diarias y tres los domingos y festivos.


Algunos años después, el Circo Olimpia fue adquirido por el rico propietario D. Pedro Bedoya y Serna, que lo transformó en teatro, bajo la denominación de “Teatro del Circo”, en el que a partir de entonces actuaron compañía dramáticas y líricas hasta el año 1863 en que, por fallecimiento de su propietario, desapareció dicho Teatro de Circo.


La calleja que daba entrada al citado circo, se rotuló con dicho nombre en 1855 por acuerdo municipal y al desaparecer dicho Coliseo, el Ayuntamiento ordenó cerrar dicha calleja.


Teatro Circo Romea


En el 1872, se construyó un teatro de madera, en el lugar que ocupaba el convento de los Descalzos, frente a la finca número 2 de la Plaza de Topete. Este teatro, que era de bastante capacidad, se denominó “Salón de Variedades” y su inauguración tuvo lugar el día 24 de Diciembre del mismo año, con las actuaciones del Antiguo Nacimiento de la Tía Norica, cuyas funciones con el mismo programa, se prolongaron hasta mediados del mes de Febrero del año siguiente. A partir de esta fecha, comenzaron a actuar en este Salón, espectáculos de magia e ilusionismo, se dieron algunos conciertos de violín y guitarra a cargo de destacados profesores, sí como algunas funciones dramáticas.


Algún tiempo después, tras ser ampliado notablemente y mejorarse sus instalaciones, dicho Salón fue transformado en teatro, bajo el nombre de “Teatro Romea”. Su inauguración tuvo lugar en 1876, actuando una Compañía dramática. A partir de entonces este teatro daba diariamente una función y los domingos dos. A la actuación de esta Compañía dramática, que se prolongó por espacio de un mes, siguió uan Compañía de zarzuelas, que dio más de cuarenta funciones.


Diez años después, el Teatro Romea fue desmontado para alzarlo de nuevo en el centro del lugar de la explanada de aquellos contornos, ampliándose nuevamente y modernizándose sus localidades, formándose un Circo-Teatro con la misma denominación, cuya inauguración tuvo lugar en 1886, actuando una Compañía de Zarzuelas.


Con motivo de urbanizarse por el Municipio aquellos lugares, para construir unos jardines, este Circo-Teatro se vio obligado a desaparecer, dejando un grato recuerdo entre cuantas personas fueron asiduos espectadores a sus sesiones.



Circo-Teatro de la Plaza de Candelaria


En el lugar que anteriormente estuvo situada la iglesia y convento de la Candelaria, los que dieron nombre a dicha plaza, cuyas edificaciones religiosas fueron derribadas por el Ayuntamiento que presidió D. Fermín Salvochea, a fines de 1873, se estableció en 1881 el “Circo de ambos Mundos”, el cual inauguró una Compañía ecuestre y gimnástica que dirigía el artista italiano Francisco Rizzarelli, la cual dio numerosos espectáculos, e incluso cuatro sesiones diarias algunos domingos.


La autorización por parte del Municipio para esta instalación, provocó las quejas de los vecinos de la plaza, ya que al derribarse la iglesia y convento de la Candelaria, el terreno que ocupaban los mismos fueron adquiridos al Obispo de la Diócesis por el Ayuntamiento, con la cooperación económica de algunos vecinos, para construir en su lugar amplios paseos y jardines. El permiso para la instalación del circo se concedió a D. Manuel María Luque por sólo cinco meses, para que pudiera dar cien espectáculos públicos, con la obligación de satisfacer un canon al Municipio por cada espectáculo y dar un beneficio al Asilo de la Infancia.


Durante los meses de Mayo y Junio de 1882, se levantó en el lugar que ocupaba el anterior, otro circo más bonito y de mejor trazado, construido de madera, con elegante portada de estilo suizo.


El citado local, al que se denominó “Circo Gaditano”, fue inaugurado el 22 de Junio del citado año, con la actuación de una Compañía ecuestre y gimnástica dirigida por Enrique Díaz, que obtuvo un gran éxito.


Algunos meses después, a este Circo se le hicieron las obras necesarias para convertirlo en Circo-Teatro, construyendo un escenario, la inauguración de este Circo-teatro tuvo lugar en 1883, actuando en dicha función una notable Compañía de Zarzuelas


A comienzo de 1884, el Ayuntamiento comunicó mediante notaria al propietario que en plazo de un mes debería quedar demolida dicha instalación y libre o expedito el terreno que ocupaba todo el material de la misma.


Tras la demolición del Circo-Teatro de la plaza de candelaria, se comenzaron a construir en dicho lugar paseos y jardines.


Circo-Teatro Gaditano


La inauguración de este Circo-Teatro, que se encontraba situado en la plaza de Jesús Nazareno, número 27, tuvo lugar en agosto de 1887. La empresa que tomó a su cargo este bonito y cómodo Coliseo, formó una Compañía cómico-lírica.


En esta función de inauguración, a la que asistió numeroso público, se representó “El Vizconde” y “Niño Tancho”, el baile se titulaba “Bolero”, de Director del cual vino D. Manuel Guerrero, que trabajaba en el Teatro Real, de Madrid.


La empresa que arrendó este Teatro contaba con el privilegio exclusivo de la representación de cuarenta obras nuevas, entre las que figuraban: “Los Lobos Marinos”, “Grandes y Chicos”, “Pepita Peris” y todo lo más selecto del repertorio nuevo español.


El patio de butaca era cuadrado y amplio, muy en consonancia con el carácter del teatro y las localidades de butacas, cómodas. A ambos lados había varios palcos y detrás una galería baja y una grada de anfiteatro. La galería alta estaba bien situada y reunía buenas condiciones de visibilidad y acústica. El alumbrado era suficiente y el decorado sencillo y elegante. La galería alta estaba sostenida por columnas de hierro y sobre la embocadura del proscenio había pintado un medallón representado las Bellas Artes y la Literatura.


La sala de este Teatro se transformaba en pista de circo, cuando actuaba en el mismo una Compañía ecuestre, en cuyo caso se modificaba el escenario, donde se establecía la cuadra de caballos.


Una de las mejores cosas que tenía este coliseo era la entrada y el vestíbulo, cuyo pavimento era de mármol y que recordaba la entrada del Gran Teatro, cuyo conjunto de detalles hicieron que en su época fuera el Teatro más popular de Cádiz.


En febrero de 1899, este Coliseo fue arrendado por un grupo de aficionados al arte teatral, los que constituyeron una Agrupación artística bajo la denominación de “Liceo Teatral Albarrán, la que estableció su sede en este local.


Al cerrarse este Teatro se estableció en dicho local la panificadora y fábrica de chocolate “Eureka”.


viernes, 20 de agosto de 2010

Los Teatros de primera y segunda categoría

Primera parte de:

Teatro Principal

En el año 1780 y en terrenos cedidos por la Ciudad, los hermanos de San Juan de dios, construyeron un teatro frente al antiguo Corral de Comedias, en el lugar que ocupaba ante el “Cine Municipal”.

El teatro puede decirse que estaba perfectamente montado, con todos los detalles y adelantos de que se podía disponer en aquella época, como lo prueba el hecho de ser considerado a finales del siglo XVIII, como uno de los mejores de España y por ser el más importante de la Ciudad se le denominó “Teatro Principal”.

Aunque su escenario era más bien pequeño, disponía de un valioso telón de boca.

El edificio del Teatro, era amplio, en forma de herradura. Tenía cuatro plantas y su foro era de 628 localidades.

Al establecerse el gas de alumbrado en la ciudad fue uno de los primeros Establecimiento públicos que adoptaron este sistema de iluminación.

A través de su larga existencia, al Teatro Principal se le hicieron muy diversas reformas.


Coliseo de Ópera Italiana

A comienzos del año 1739, se realizaron por D. José Jordán las gestiones necesarias para la construcción en Cádiz de un teatro dedicado a la ópera italiana.

La Comunidad de San Juan de Dios, que atendía el Hospital de su mismo nombre o de la Misericordia, y que era dueño absoluto del Corral de Comedia, al estimar que sería competencia se opusieron. A pesar de todas las prohibiciones, la construcción se efectúo.

El Coliseo de Ópera italiana, fue construido de madera en un lugar cuyo emplazamiento ser ignora.

Tenía cuatro filas de quince palcos y su instalación debía de ser lujosa en consonancia con las representaciones.

Según se relata en las actas capitulares de 1768, “este Coliseo de ópera es obra nueva, que costeó su empresario José Daubricio con limosna de algunos aficionados y empréstitos de otros.

La representación de ópera italiana debieron dar comienzo en este Coliseo en septiembre de 1739, además de representaciones de ópera italiana y conciertos musicales, también se dieron en este coliseo numerosos bailes.

Pese a que sus ingresos parecían saneados, el coliseo de Ópera italiana, debido sin duda alguna a su mala administración, se declaró en quiebra en 1768, haciéndose cargo de la administración D: Miguel Alevio, el que consiguió prolongar la vida de dicho Coliseo durante tres años más.

Las representaciones de óperas, por excesivo gasto que llevaban consigo estas Compañía tanto por sus lujosos vestuarios como la calidad de los artistas eran muy elevadas, los precios de las localidades eran muy elevados. Y como entonces el teatro se consideraba como instrumento de cultura del pueblo. El encarecimiento de las localidades para estas funciones constituía una preocupación para el Municipio.


Teatro Francés

En 1768, por real Orden, se autorizó a D. Santiago Jacobo Constantin, de origen francés, para levantar en nuestra Ciudad un teatro para representar óperas y comedias en lengua francesas.

El Teatro Francés de la calle Hércules se construyó en corto espacio de tiempo y de su instalación nos puede dar una idea la opinión que mereció al viajero inglés. Richard Twiss, que visitó Cádiz en 1773, y que consideró este local como la mejor sala fuera de Francia.

Las representaciones de las comedías francesas en nuestra Ciudad constituyo un espectáculo nunca visto, brillantes, ostentosos y de un lujo excesivo.

Para solemnizar la boda del Delfín de Francia, el futuro Luís XVI, con la Archiduquesa María Antonieta, en el año 1770, la colonia francesa de Cádiz organizó una temporada de ópera francesa en este Teatro, ofreciendo un aposento en el mismo Ayuntamiento, para que los Regidores pudieran presencia dichas funciones.

El teatro Francés duro cerca de 30 años previsto en la solicitud de su autorización, pese al gran desembolso que suponía su sostenimiento.

A comienzo del 1796 ya no debió existir dicho Teatro, el Ayuntamiento publicó un Edicto sobre el almacén que sirvió de teatro Francés en la calle Hércules, para subastar diversos objetos allí almacenados, por débito de contribución al Municipio, de dicha instalaciones.

El establecimiento del teatro Francés influyó muy notablemente en diversos factores de la vida de la Ciudad.

Los actores y actrices que vinieron fueron en crecido número, e inmensos sus criados y dependientes, que a proporción unían al descaro propio de su ejercicio, cierto libertinaje. Introdujeron modas, adornos y costes en los trajes.

Se pobló un barrio de unos colonos, que sus vecinos se enriquecieron muchos de ellos y muchas por las tiendas de modistas con que poblaron a nuestras calles.


Teatro del Balón

En el año 1811 y en ocasión de estar cercada la Ciudad por las tropas francesas, D. Manuel García solicito autorización para edificar un nuevo teatro.

A dicho Coliseo se le dio nombre de “San Fernando” siendo emplazado junto al antiguo Campo del juego de balón, de ahí que dicho Teatro, contrariamente al nombre que se le daría vulgarmente desde sus comienzos por el del “Balón”.

El lugar en que fue situado no era en realidad muy apropiado ni céntrico, pero reunía la buena particularidad de encontrarse fuera del tiro de las baterías de artillería de los franceses, detalle que condicionó su emplazamiento para que el vecindario, refugiado en los barrios extremos a causa de los bombardeos, no carecieran de espectáculos teatrales, ya que como es sabido, pese a las dificultades de aquella época, jamás decayó el buen humor de los gaditanos.

Como gran parte de las edificaciones antiguas dedicadas a estos fines, el Teatro en sus comienzos era de madera y debió de ser una construcción más bien modesta, propio para aquellos días.

Debido a haber dignificado loas Cortes de Cádiz la profesión de actor, la que en aquel tiempo no estaba bien considerada por dedicarse preferentemente a ella las clase más bajas de la sociedad, promoviendo ello una corriente de simpatía y agradecimiento hacia ésta de los profesionales del teatro, los que celebraron con tal motivo varios actos, colocaron en la puerta principal del Teatro, con fecha 25 de junio de 1812, antes de la inauguración del Coliseo, una lápida de jaspe con la inscripción, en letra de oro, siguiente: “Al Congreso Nacional, que en su inmortal Constitución ha reintegrado a los españoles en sus derechos de ciudadanos, los cómicos agradecidos, año 1812, quinto de la guerra de España contra la tiranía”.

La inauguración de este Teatro tuvo lugar en agosto de 1812, con la representación de la comedia en tres actos “El Duende”.

Durante sus primeros años de funcionamiento Teatro tuvo una vida extraordinariamente brillante y popular: en las funciones se cantaban himnos patriotas, se leían los partes de guerras y parte de la recaudación obtenida se estimaba al ejército.

En época posterior se le hicieron varias reformas. Las obras puestas en escena en este local fueron muy numerosas y de la mejor calidad artística y literaria.

Diversos autores gaditanos estrenaron en este Coliseo: el autor cómico D. Francisco Sánchez del Arco, el político D. Fermín Salvochea, el sainetero portuense D. Javier de Burgos, el poeta D. Antonio García Gutiérrez. También se dieron en este teatro diversos conciertos de guitarra y violín y espectáculos de canto y baile. La butaca costaba tres reales.


Gran Teatro

En el año 1861 se construyó en la Plaza de San Fernando (hoy Falla), un circo de madera, con objeto de que diese en el mismo unos espectáculos la Compañía ecuestre que dirigía el artista italiano Gaetano Cinisilli.

Cinco años después, necesitando el mencionado circo algunas reparaciones y mejorar sus condiciones para facilitar la comodidad del público.

Por esta época, el Ayuntamiento que presidía D. Juan Valverde y otros destacados personas de la vida de la Ciudad, reconocieron la necesidad de dotar a Cádiz de un teatro de primer orden que estuviera a la altura del rango que en este aspecto ocupaba la Ciudad.

Por lo cual se celebró el oportuno expediente con el informe del Municipio y de la Academia Provincial de Bellas Artes, el que fue enviado a la Superioridad para su aprobación.

La concesión para la construcción del teatro fue concedida al proyecto presentado por D. José Quintero, propietario del circo que se encontraba situado en el mismo lugar en que había que edificarse el teatro.

El Ayuntamiento, para embellecer el lugar en que se había de construir el teatro, ordeno el derivo de las dos hileras de puestos de mampostería que allí había, urbanizando aquellos terrenos, en los que plantó un hermoso arbolado.

En el mes de Mayo de 1870 dieron comienzo las obras, aumentándose a cuatro años más la concesión que venía disfrutando, con la condición de recoger las aguas pluviales del edificio y conducirlas a un aljibe existente en dicha plaza.

Tanto la fachada como el resto del edificio, eran de madera. Ocupaba una superficie de 1757m2 y si bien su aspecto exterior era más bien modesto, su interior era suntuoso en extremo, tanto por su belleza, lujo y suntuosidad, así como por la multitud de comodidades que ofrecía, como por el buen gusto que se observaba en los menores detalles.

Dicho Coliseo, al que se le dio la denominación de “Gran Teatro”, se encontraba situado en el centro de la plaza de San Fernando, dando su fachada principal a la de Fragela.

En la fachada principal tenía tres puertas de entrada y sobre ellas igual número de balcones. Estas puertas daba acceso a un bonito vestíbulo decorado con gran jijo, estando los pavimentos principales constituidos por pequeños mosaicos muy artísticos.

El Coliseo se en encontraba alumbrado por luz de gas, proyectada por preciosos candelabros dorados a fuego, con grandes bombas de cristal tallado.

La función inaugural tuvo lugar el 28 de junio 1871 poniéndose en escena la ópera “Fausto”, por una importante Compañía de opera italiana.

Para la inauguración de este Coliseo y tras los anuncios correspondientes, se abrió un abono por 40 representaciones a precios relativamente módicos, con el fin de que pudiera disfrutar de estos espectáculos personas de todas las clases sociales.

Desde su primera época, este Coliseo estuvo dedicado a la representación de funciones de ópera y por su escenario desfilaron los mejores Compañía de Opera de distintas nacionalidades.

A partir del año 1874, debido quizás a los tristes sucesos de los Cantorales que la ciudad había vivido el año anterior, y deseando tal vez espectáculos más alegres, las tradicionales temporadas de ópera de este coliseo se sustituyeron por la actuación de compañía de selectas variedades, actuando igualmente otras de artistas bufos.

Las fiestas de Carnaval se celebraban con gran suntuosidad y brillantez en el Coliseo, además de las acostumbradas funciones de ópera, se celebraban bailes de sociedad y de disfraces y actuaban coros de carnaval, que interpretaban escogidas letras escritas expresamente para estos actos.

En la madrugada del 6 de agosto de 1881, y en ocasión de encontrarse el Teatro vacío, empezó a arder por los cuatros costados.

Los vecinos de los lugares colindantes acudieron presurosos a apagar el fuego, alertados por el resplandor de las llamas, a la vez que las campanas de las torres de las iglesias y del Ayuntamiento comunicaban a la población la triste noticia del incendio para que acudieran a extinguir el mismo.

Pese a los denodados esfuerzos de la Marina y del Ejército para combatir el fuego, el edificio del Gran Teatro quedó reducido a escombro.


Teatro Cómico

La contrición de este teatro se debió a D. Rodollo de Olea y Viaña. Para el emplazamiento de este Coliseo se eligió la confluencia de las calles Javier de Burgos y San Minguel, cuyos terrenos ocuparon ante unos almacenes de maderas.

Este Teatro, semejante al Teatro Lara, de Madrid, lo constituía un salón más bien pequeño, cuyo aforo era de quinientas personas. Constaba de un peso bajo, en el que se encontraba situado el patio de butacas, y otro alto, con una cómoda galería resguardada por una barandilla de hierro, pintada de blanco, en el que estaba las localidades inferior.

Pese a ser más bien pequeño el Teatro, fue el predilecto de los gaditanos, teniendo fama su público de exigente, por culto e inteligente, ya que exigía que las obras se representaran con arreglo a su exacta versión original, sin que los interpretes le quitaran o añadieran nada por su cuenta. Por lo general este Coliseo cultivo preferentemente el llamado género chico, en funciones por horas.

Su fachada principal daba vista a la calle San Miguel, en donde tenía situada su puerta principal, disponiendo en total de seis puertas, que daban a tres calles, para la entrada y salida de los espectadores de las distintas localidades. Ante su puerta principal había un letrero formado por letras alumbradas por gas, con la denominación de “Teatro Cómico”.

La inauguración de este teatro tuvo lugar el día 20 de Noviembre de 1886, actuando una Compañía de Zarzuela, dirigiendo la orquesta el compositor gaditano D. Enrique Guardón Vargas, a partí de esta fecha se daban diariamente funciones en este local por Compañía de Zarzuela y baile.

En Agosto de 1899 y con motivo de haber dado su primer concierto en el “Salón Quirell”, que acabada de ser reformado, el compositor gaditano D. Manuel María de Falla Matheu, surgió la idea de que el notable músico diera un concierto público en su Ciudad natal. Con el citado fin se formó una Comisión Organizadora que se encargó de realizar las gestiones necesarias para ello. El concierto se celebró el 10 de Septiembre de 1899, en este Teatro Cómico, cuando Falla contaba 23 años.

A comienzo del siglo XX, comenzaron a actuar en este Coliseo cuadros de aficionados, para la formación de los cuales se escogían los aficionados que formaban parte de los distintos cuadros artísticos que existían en nuestra Ciudad, la actuación de cuyos conjuntos fue muy bien acogida por el público.

En 1924 comenzaron a darse sesiones de cine mudo en el Teatro y como detalle curioso sobre el mismo, como novedad se instalo una gran pianola orquestal, que durante la proyección de las películas interpretaba tanto piezas bailables como sinfónicas. Las películas que se proyectaban eran del género de misterio y terror, divididas en gran número de episodios. Cada día se proyectaba un episodio que dejaba en suspense el ánimo del espectador, que acudía en días sucesivos en espera de nuevos misterios y el consiguiente desenlace de los mismos.

Las últimas representaciones teatrales por profesionales que se dieron en este Coliseo fueron a finales del año 1932.

Un año después fue adquirido este Teatro por la Empresa Inmobiliaria Gaditana, cambiándose su denominación por “Popular Cinema” y dedicándose exclusivamente a proyecciones cinematográficas, especialmente de Películas del Oeste americano. Hacia el 1968 se le hicieron algunas reformas y pasó a denominarse “Cine San Miguel”.

En la actualidad en construcción el futuro Teatro Estable de Títeres de la Tía Norica, que se levantará en el solar del antiguo Cómico (calle San Miguel).


Teatro Eslava

Este Teatro, construido de nueva plata para este fin, se encontraba situado en la calle Obispo Calvo y Valero Nº4

Su inauguración tuvo lugar en 1886, con una actuación de una Compañía de Zarzuela.

El ancho vestíbulo de acceso al salón de butacas tenía veintincico metros de largo por diez metros de ancho.

El escenario, que tenía una puerta que daba a la calle Santa Lucia, era amplio y la maquinaria del mismo estaba montada en la misma forma que la que existió en el Gran Teatro. Los camerinos para los artistas se encontraban situados al fondo del escenario.

Disponía de sus palcos tornavoz, dos escaleras situadas en el salón daban entrada a los doces palcos construidos en su ancha galería, donde también se hallaban las localidades de anfiteatro, tras éste se encontraba la galería general, cómoda y con capacidad para trescientas personas.

El aspecto del salón era bonito y elegante, todo el local estaba perfectamente ventilado, el techo ofrecía la curiosa particularidad de encontrarse en disposición de poderse quitar las tejas planas que lo cubrían durante el Invierno, permitiendo colocar en su lugar durante el Verano un toldo para mayor ventilación y comodidad de los espectadores.

El pavimento del salón de butacas era de madera y las paredes del mismo se encontraban artísticamente pintadas.

Al cerrarse el teatro Eslava, en su local se establecieron unos almacenes de maderas.


Teatro Andalucía

En la Plaza de Guerra Jiménez, junto a Correo, en cuyos terrenos estuvo anteriormente situado el Convento de los Descalzos, la empresa Inmobiliaria Gaditana adquirió al Ayuntamiento una parcela de terreno para la edificación de este Teatro.

Según proyecto del arquitecto municipal D. Antonio Sánchez Esteve, se llevó a cabo dicha construcción cuya inauguración tuvo lugar el Sábado de Gloria, 16 de Abril de 1949, en función única, la que fue patrocinada por el Gobernador Civil y el Alcalde de Cádiz a beneficio de los pobres de la ciudad, con la presentación de la Compañía lírica de D. Luís Calvo, bajo la dirección del maestro Sr. Moreno Torroba, el siguiente programa: Primero, la zarzuela en dos actos, “La Alsaciana”, y segundo, la zarzuela en dos actos, “La Dogaresa”.

En este Teatro, desde su primera época, se han venido alternando las funciones de cine con la actuación de espectáculos teatrales de los más diversos géneros: comedias, zarzuelas, revistas, flamenco, folklore, variedades, etc.

Al establecerse por el Ministerio de Información y Turismo, en el año 1968, las “Compañías Nacionales de Teatro”, las representaciones teatrales en este local recobraron un mayor impulso, “por cuya colaboración y aportaciones en el desarrollo de campañas, ciclos y realizaciones teatrales”, le fue concedido por el citado Ministerio a la empresa de este Coliseo, el Premio Nacional de Teatro 1971-72.

Tras una complicada excavación arqueológica en el solar del antiguo Teatro Andalucía en 1995, se haya las huellas constructiva dejada por una industria pesquera y conservera romana que resultaron ser una factoría de salazones.